Testimonios


Dolor y Esperanza
Por María Margarita Carrillo Castillo
Enviado el 23 de Febrero de 2009

  Margarita Carrillo

Mis padecimientos empezaron cuando tenía treinta años de edad, los cuales fueron dolores de cabeza que me los trataron como migraña y me daban medicamentos que nada mas calmaban mis dolores de cabeza y musculares, tiempo después me dijeron que tenía artritis, que por eso eran mis dolores articulares, notándose una insipiente deformidad en extremidades, según diagnóstico de los médicos eran atribuidas a la artritis reumatoide.

Fue en el año 1993, cuando me hicieron nuevos estudios radiológicos, ordenados por el médico familiar, en donde se detectó alteración en la Silla Turca, fue cuando me enviaron a Neurología del Hospital 45 del Instituto Mexicano del Seguro Social.

El médico neurólogo me dijo que no tenía nada, que ra una radiografía mal tomada, y me enviaron con mi médico familiar que me siguió tratando de migraña y artritis, y las molestias de los brazos por las noches eran mas fuertes, fue cuando me enviaron a cirugía de mano y me operaron de Síndrome de Túnel Carpiano

Sin embargo mis dolencias se incrementaban y buscando nuevas opciones para curar mis padecimientos, acudí a otras instituciones en las cuales me enviaron a reumatología, gastroenterología por la gastritis que ya padecía, oftalmología por disminución de la visión y a endocrinología ahí me dijeron que estaba bien, fue cuando pedí otra opinión y el médico me dijo que si tenía la silla turca alterada que ya parecía un sillón pero no me dio diagnóstico.

Fue hasta que una sobrina que es médico con especialidad en medicina interna e infectología, que teníamos tiempo de no vernos, notó cambios en mi estado físico como crecimiento de pies, manos, maxilar prominente y nariz ancha, fue cuando me mencionó la apalabra acromegalia, y me dijo que probablemente tuviera un tumor, si que me asusté cuando me dijo esa palabra, se me vinieron muchas cosas a la mente. Y eso me llevó a una reflexión de cuanta ignorancia existe de esta enfermedad, ya que fueron varios años de sufrimiento y tratamientos inadecuados oportuno de parte de muchos profesionales de la salud.

En base al diagnóstico acudí con un médico endocrinólogo y presentándole los estudios de laboratorio y radiológicos, confirmaba que padecía esa enfermedad, ordenándome nuevos estudios, además una resonancia magnética y cuyos resultados confirmaban la presencia de un tumor en hipófisis de 2cms.

Este especialista me explicó claramente los resultados y las posibilidades de curación y las consecuencias que podría tener si no tenía un procedimiento adecuado y oportuno, fue en ese momento que se me indicó que requería operación y un pronóstico económico para realizar dicha intervención con médico particular ante lo elevado del precio fuera de mis posibilidades económicas y ya con resultados concluyentes acudí a mi unidad de medicina familiar a solicitar fuera enviada con especialistas propios de mi enfermedad.

Mi caso fue turnado al Centro Médico de Occidente y después de diferentes interconsultas el médico endocrinólogo me inció tratamiento a base de Sandostatina LAR con la cuál se me controlaron los síntomas para llegar a una intervención quirúrgica en el mes de agosto de 2008, no presentándose ninguna complicación a la cirugía gracias a Dios.

Desde mi convalecencia noté significativa mejoría en mi visión, dolencias musculares, cefaleas y reducción de la inflamación de pies, manos y cara, recientemente acudí a valoración con el médico endocrinólogo indicándome que seg&uacte;n estudios de laboratorio y radiológicos estoy bioquímicamente curada.

Hoy comparto la alegría de tener una esperanza de ,i rehabilitación aceptando las condiciones residuales en que me encuentro e invitar a otras personas a que nuca dejen de luchar por su salud.

Actualmente pertenezco a una agrupación de emfer,psde acromegalia cuyo fin principal es la ayuda mutua promoviendo la difusión de alternativas que nos ayuden a mejorar nuestro estado físico y emocional así como el fortalecimiento del grupo.

Por este medio quiero expresar mi agradecimiento a mi esposo, a mis hijos, hermanas, hermanos y a todas aquellas personas que de una u otra manera me han acompañado durante todo el proceso para lograr mi rehabilitación, al mismo tiempo decirles a todas aquellas personas que padecen de cualquier enfermedad que siempre tengan una esperanza para hacer nuestra vida útil y dusfrutar el placer de vivir.

Que Dios los bendiga.

Sinceramente,
María Margarita Carrillo Castillo