El diagnóstico de esta enfermedad usualmente se retarda varios años luego de haberse iniciado la generación excesiva de hormona del crecimiento, debido a lo lento que se producen las manifestaciones clínicas.
La acromegalia por lo general se diagnostica entre 10 y 15 años después del inicio de los síntomas. Se estima que en un 40% de casos, el diagnóstico se hace cuando el paciente va a consulta por otros motivos.
Para facilitar la lectura de este documento lo hemos dividido en las siguientes secciones:
Haga clic sobre cada sección para ver la información
|
Los síntomas pueden dividirse entre los que se deben a la expansión del tumor y aquellos relacionados con la secreción excesiva de hormona de crecimiento. Los síntomas relacionados con la expansión del tumor son:
|
La prueba inicial que puede efectuarse es revisar los niveles de Factor de Crecimiento parecido a la Insulina (conocido como IGF-1 o Somatomedina C) y con niveles de hormona de crecimiento basal. Los niveles de IGF-1 deben compararse con los valores normales para la edad del paciente. En los pacientes acromegálicos, el tener hipersecreción de hormona de crecimiento, ésta estimula al hígado a que produzca niveles altos de IGF-I, que al final son los que producen los efectos clínicos observados. Hay diversas pruebas dinámicas para demostrar la secreción anómala de hormona de crecimiento, sin embargo, la más aceptada en estos momentos es la curva de tolerancia a la glucosa. La curva de tolerancia a la glucosa se realiza en estado de ayuno (basal). Se coloca un catéter intravenosa en el paciente, luego se administra una carga de 75 grs. de glucosa por vía oral, previaente se toman niveles de glucosa y hormona de crecimiento basal, y se vuelven a tomar cada 30 minutos, hasta las 2 horas. La falta de supresibilidad de los niveles de hormona de crecimiento a menos de 1 ng/ml, o la presencia de una elevación paradójica de ésta, confirma el diagnóstico. Por otro lado, niveles basales de hormona de crecimiento menores a 2 µg/dl predicen que la respuesta en la curva de tolerancia llegará niveles mayores a 1 µ/dl, por lo que puede obviarse la curva de tolerancia. |
|
Si se dispone, el estudio de elección, es la Resonancia Magnética Nuclear, ya que tiene mayor sensibilidad. Este recurso no es tan accesible económicamente por lo que el estudio de imagen recomendado es la Tomografía AxialComputarizada (TAC). Si el TAC demuestra la presencia de un adenoma hipofisiario, se puede afirmar que ese adenoma es el productor de hormona de crecimiento, aunque idealmente esto se debe acompañar de niveles suprimidos de GHRH (hormona liberadora de hormona de crecimiento). Por otro lado, si el TAC no logra demostrar la presencia de adenoma hipofisiario, se debe proceder a la realización de la resonancia magnética nuclear, por las características descritas. En caso de que la resonancia magnética nuclear no logre demostrar la presencia de un adenoma hipofisiario, se debe proceder a descartar la producción ectópica (que no sea en la hipófisis) de la hormona de crecimiento o de la hormona liberadora de hormona de crecimiento. En estos casos las causas más frecuentes son tumores neuroendócrinos en pulmón o páncreas, por lo que se debe practicar una tomografía axial computarizada de tórax y abdomen, en busca de estos tumores. Al diagnosticarse un paciente con acromegalia, éste tiene una mortalidad de 2 a 3 veces mayor a la de la población general. Las causas de mortalidad, en orden de frecuencia, son enfermedad arterial coronaria, problemas respiratorios, y cáncer. |
|
Si desea verlo en una ventana aparte para poder imprimirlo directamente haga clic ![]() |